Director

38º FESTIVAL DE CINE DE L’ALFÀS DEL PI

faro

Hay fechas que se marcan con un color especial en el calendario. Momentos en los que estás donde quieres estar, haciendo exactamente lo que quieres hacer. Para mí, este festival es uno de ellos, cada mes de julio desde hace ocho años.
No me cuesta reconocer que mientras escribo estas líneas empiezo a sentir esa mezcla tan especial de nervios e ilusión que anuncia la cuenta atrás de una nueva edición.
Este año alcanzaremos la número 38. ¡Treinta y ocho! Una cifra que cuando la repites en voz alta suena con la importancia y la rotundidad que merece. Son casi cuatro décadas de cine, de historias compartidas, de caras conocidas que se convierten en amigas, de vecinos y vecinas que se sientan en las butacas del cine Roma o en las de la Casa de Cultura y que durante estos días participan en el Festival, dando sentido a todo. Porque si algo tenemos claro es que este Festival es de L’Alfàs y de su gente, que son quienes lo hacen grande.
Este año tenemos motivos extra para la emoción. Porque los Faros de Plata de esta edición van a tres personas que llevan toda la vida demostrando que en el cine español hay talento, honestidad y una manera de contar las cosas que no se parece a nada del mundo.
Empezaré nombrando a Luisa Gavasa. Toda una dama de la interpretación, aparte de una de las mejores voces femeninas de nuestro teatro (si no la mejor). Hay actrices (y actores) que interpretan y hay actrices (y actores) que son. Luisa es de las segundas. Cada personaje que ha tocado lleva su huella, ese sello inconfundible de quien no actúa para gustar sino para contar algo verdadero. Que esté con nosotros en l’Alfàs del Pi es, sencillamente, un regalo.
Miguel Rellán, don Miguel Rellán. Él es de esa estirpe de actores que te hacen creer que lo que ves en pantalla es la vida misma. Con una carrera que abarca décadas, géneros y registros que a cualquier otro le habrían costado años dominar, Miguel ha construido algo que vale más que todos los premios del mundo: un público que le quiere. Que le quiere y admira de verdad. Y nosotros somos parte de ese público.
Y Eduard Fernández. ¿Cómo hablar de Eduard Fernández sin quedarse corto? Es uno de esos actores que cuando aparecen en pantalla el resto del mundo desaparece. Tiene esa capacidad extraña y preciosa de absorber toda la atención sin pedirla, sin buscarla, sin forzar nada. Eduard no hace ruido, pero cuando termina la película, es lo único de lo que quieres hablar. Y como dijo José Sacristán hace tiempo: “eso no se puede enseñar. Eso se tiene, o no se tiene”.
Los tres merecen este reconocimiento y los tres merecen tener su estrella con su nombre en nuestro Paseo de la Fama junto a la playa del Albir, que sigue creciendo año tras año.
L’Alfàs del Pi no es solo un escenario bonito para organizar un festival de cine. Es un lugar con personalidad propia, con gente que cuida lo que tiene y que sabe que la cultura no es un lujo, es una necesidad. Y eso es algo que hay que celebrar y defender a capa y espada.
Así que ya saben: les esperamos por el cine Roma, por la Casa de Cultura, en los coloquios, en las galas, en la biblioplaya… en todos y cada uno de los lugares en los que se va a vivir el Festival.
Todo el equipo hemos puesto, como siempre, todo nuestro cariño en la preparación de esta nueva edición. Y lo hemos hecho con la esperanza, también como siempre, de que cuando acabe el festival, los alfasinos y las alfasinas se sientan orgullosos de este Festival, su Festival.

Luis Larrodera
Director del Festival de Cine de L’Alfàs del Pi